



El pulpo es una de esas recetas tradicionales gallegas que no todo el mundo sabe hacer como es debido. De hecho, es bastante habitual buscar el mejor pulpo a la gallega de Madrid y acabar consumiendo una ración que poco tiene que ver al sabor genuino de este plato gallego.
En O´Caldiño tenemos el mejor pulpo a la gallega de Madrid, de hecho, es uno de los platos estrella de nuestra carta. En este post queremos contarte cómo lo elaboramos y las claves para diferenciar un buen pulpo a la gallega del que no lo es.
¡Comenzamos!
El pulpo a la gallega se ha popularizado tanto que es muy habitual encontrarlo en la carta de cualquier restaurante fuera de las fronteras de Galicia. Eso sí, cuando hablamos de calidad no son tantos los establecimientos que cuidan su esencia como es debido.
Algunos de los principales errores que se cometen cuando se prepara pulpo a la gallega son:
Hacer el mejor pulpo a la gallega de Madrid tiene sus secretos, pero tampoco es imposible.
Si quieres intentarlo en casa, te decimos paso a paso cómo debes de hacerlo.
Lo primero que debes aprender es como cocer el pulpo para que quede perfecto, es decir, ni muy duro ni muy blando. Para ello, primero hay que golpearlo para que se ablande contra una superficie dura. Si no tienes tiempo, puedes probar a congelarlo y, el día antes, meterlo en la nevera para que se descongele.
Cuando el agua rompa a hervir, cogemos de la cabeza y lo “asustamos”, es decir, lo metemos y lo volvemos a sacar 3 veces para que el pulpo se quede tieso y no se caiga la piel durante la cocción.
El pulpo tarda en cocerse entre 25-30 minutos. Es muy importante que no te pases de tiempo para que no quede demasiado blando.
Si quieres comprobar que está en su punto ve pinchándolo de vez en cuando.
Recuerda que no hay que añadirle sal durante la cocción.
Este punto no tiene mucho misterio, pero es muy importante para que tenga ese aspecto tan característico que invite a comérselo.
Sacamos el pulpo y lo dejamos reposar durante unos minutos. Aprovechamos para cocer las patatas en la misma olla del pulpo para que cojan el sabor.
Cortamos el pulpo con unas tijeras, de tal forma que no superen 1 cm de grosor.
Ponemos una cama de patatas en un plato, junto con un poquito de caldo de la cocción y el pulpo bien cortado.
Añádele la sal gorda o en escamas y un buen chorro de aceite de oliva. ¡Ya puedes degustar uno de los mejores manjares de Galicia!
Además del pulpo a feira que podemos comer en cualquier aldea de Galicia, hay otras formas en esta comunidad autónoma. A continuación te comentamos cuáles son las más importantes.
El pulpo es uno de los protagonistas de la localidad de Mugardos, una villa costera a la que se puede llegar desde Ferrol.
Se trata de una especie de guiso hecho con pulpo, pimiento rojo y cebolla.
A mediados del mes de julio se celebra la fiesta del pulpo de Mugardos, declarada de interés turístico por la Xunta de Galicia.
Esta empanada se ha ido haciendo hueco el múltiples rincones de Galicia.
El pulpo se cocina a la parrilla y se acompaña de pimenton y una ajada. Sobre todo es muy famosa la empanada de pulpo de maiz.
Esta receta es muy típica de las Rias Baixas y, sobre todo, de la isla de Ons, separada a media hora de la costa pontevendresa.
El pulpo y las patatas se riegan con una salsa hecha de aceite, ajo, cebolla y pimentón.
El pulpo a la gallega es un plato equilibrado y lleno de matices, por lo que merece un vino capaz de realzar su sabor sin enmascararlo. En O’Caldiño, restaurante gallego en Madrid, la carta de vinos ha sido cuidadosamente seleccionada para acompañar esta joya gastronómica con armonía y elegancia.
Entre las opciones más apreciadas destacan los blancos gallegos, elaborados con variedades autóctonas como Albariño, Godello o Treixadura. El Albariño, fresco y con notas cítricas, potencia el sabor salino del pulpo y equilibra el pimentón con su ligera acidez. Por su parte, el Godello ofrece una textura más envolvente y mineral, ideal para quienes buscan una experiencia más sofisticada.
Para los amantes de los tintos, un Mencía del Bierzo o de Ribeira Sacra puede ser una elección sorprendente: vinos ligeros, de tanino suave y aroma frutal, que armonizan sin dominar el plato.
En O’Caldiño, el mar y la tierra gallega se dan la mano en cada copa. Porque disfrutar del pulpo con un vino gallego es más que una combinación perfecta: es rendir homenaje a una cultura que entiende la mesa como el centro de la vida.
El origen de esta receta tan tradicional se sitúa en O Carballiño, un pueblo de Pontevedra de interior.
Los monjes de la localidad iban a la costa a cobrar el diezmo, el cual muchas veces se pagaba con pulpo seco. Posteriormente se aercaban a las feiras donde las mujeres preparaban el pulpo a feira que hoy podemos degustar en las aldeas gallegas.
Los “pulpeiros” cocinaban el molusco en calderos de cobre. Este material, aún hoy valorado, permite una cocción homogénea que mantiene la textura tierna y jugosa del pulpo.
El secreto del éxito no reside solo en la técnica, sino también en la procedencia. El pulpo gallego, capturado en aguas frías y puras, posee una carne más firme y sabrosa. Su mejor temporada es de octubre a marzo, cuando alcanza el punto óptimo de sabor.
En O´Caldiño cuidamos al detalle su elaboración tradicional y por ello presumimos de tener el mejor pulpo a la gallega de Madrid ¿Quieres probarlo? Ven vernos y descubre nuestro restaurante con terraza en el Barrio de Salamanca.
En O’Caldiño, nuestro restaurante gallego en Madrid, cada plato de pulpo es una celebración del producto y la tradición. Se utiliza pimentón de La Vera por su aroma ahumado natural y aceite de oliva virgen extra de baja acidez para potenciar los matices marinos. Cada detalle busca reproducir la experiencia auténtica de Galicia, invitando al comensal a disfrutar de un viaje gastronómico sin salir del Barrio de Salamanca.
