Si eres amante del marisco y estás buscando sabores frescos, auténticos y saludables, las
navajas gallegas merecen un lugar destacado en tu lista. En
O´Caldiño, nuestro restaurante gallego en Madrid, las tratamos como lo que son: un tesoro del Atlántico con un sabor inconfundible y un valor nutricional excepcional.
¿Qué son las navajas?
Las
navajas (o longueirón en Galicia) son moluscos bivalvos que habitan en las arenas limpias de las rías gallegas. Su forma alargada y su textura tierna las hacen fácilmente reconocibles y muy apreciadas en la cocina. Se capturan a mano por mariscadores expertos, lo que garantiza su frescura y sostenibilidad.
Propiedades nutricionales de las navajas
Más allá de su sabor suave y marino, las navajas son un alimento muy completo desde el punto de vista nutricional:
Altas en proteínas de calidad
Perfectas para quienes siguen dietas equilibradas o fitness. Aportan
proteínas magras, esenciales para la regeneración muscular y el buen funcionamiento del organismo.
Bajas en grasas y calorías
Una ración de navajas apenas aporta grasa, convirtiéndolas en una opción ligera pero muy nutritiva.
Ricas en hierro
Son una excelente fuente de
hierro hemo, de alta absorción, ideal para combatir la anemia y mejorar el transporte de oxígeno en la sangre.
Aporte de vitamina B12 y otros minerales
Contienen
vitamina B12, fundamental para el sistema nervioso, así como
fósforo, potasio y magnesio, esenciales para huesos fuertes y una buena función celular.
Beneficios de incluir navajas en tu dieta
- Refuerzan el sistema inmunológico
- Mejoran la salud cardiovascular
- Favorecen la digestión por su bajo contenido en grasas
- Contribuyen al desarrollo cognitivo gracias a su riqueza en B12
- Aportan energía sin provocar digestiones pesadas
Navajas gallegas frescas en Madrid… solo en O´Caldiño
En
O´Caldiño, seleccionamos
navajas gallegas frescas directamente de las lonjas del norte. Las preparamos con mimo, respetando el producto y potenciando su sabor con elaboraciones sencillas: a la plancha con un toque de limón, con aceite de oliva virgen extra y un poco de ajo… como manda la tradición.
Cada bocado es un viaje a las rías baixas, un homenaje al mar y al trabajo de los mariscadores gallegos.